Cirugía De Las Orejas
Las alteraciones en la forma o el tamaño de la orejas pueden crear una sensación de gran incomodidad al paciente, que incluso optará por esconderlas debajo del peinado. Es frecuente que niños de corta edad planteen a sus padres la operación, ya que sus compañeros de escuela se burlan de ellos. La otoplastia o cirugía de la orejas puede ser efectuada a una edad temprana, sin esperar el desarrollo del niño. El objetivo de las técnicas quirúrgicas es producir una oreja anatómicamente proporcionada y natural, restaurando o manteniendo las surcos (hélix y antehélix) y ángulos normales.
Existen técnicas no quirúrgicas que se pueden aplicar a recién nacidos, en los que mediante la aproximación de las orejas al cráneo con esparadrapo mientras el bebé duerme, se llega a conseguir que unas orejas demasiado separadas de la cabeza se sitúen en una posición más adecuada.
En orejas demasiado grandes, es posible efectuar una reducción del tamaño de toda la oreja; y las orejas que están despegadas con respecto a la cabeza (“orejas en soplillo”, “orejas en asa”) pueden ser situadas correctamente; los lóbulos de las orejas en las que el agujero de los pendientes se han abierto demasiado o se han desgarrado (por el uso continuado de pendientes o traumatismos por arrancamiento de los pendientes) pueden ser reparadas mediante el cierre total del agujero, y posterior recreación pasadas unas semanas; en orejas que tienen el lóbulo demasiado grande en proporción con el resto de la oreja (muy frecuente en personas de avanzada edad), es posible disminuir el tamaño del lóbulo y puede llevarse a cabo durante la intervención de rejuvenecimiento facial mediante el Lifting Facial.
Intervención. La incisión se sitúa detrás de la oreja, junto al pliegue que forma con la cabeza, por lo que pasa desapercibida. Existen diferentes técnicas para efectuar la otoplastia, algunas de las cuales se basan en el debilitamiento del cartílago de la oreja, que permite modificar su forma, mediante lijado o con suturas de tracción interna.
Duración intervención. 90 minutos aproximadamente.
Estudios preoperatorios. Analítica sanguínea, electrocardiograma, RX de tórax y fotografías.
Anestesia. En adultos se efectúa generalmente con anestesia local con sedación. En niños suele efectuarse con anestesia general.
Ingreso. Sin ingreso.
Cuidados Postoperatorios. Después de la intervención es frecuente aplicar un apósito durante unos 2 – 3 días, pasados los cuales se retirará. Durante el post-operatorio es frecuente la utilización de bandas o cintas de tenista, que mantienen las orejas junto a la cabeza, durante las horas de sueño y al mismo tiempo evitan que el paciente, al dormir, pueda movilizar la zona.
Evolución postoperatoria. Al retirar el apósito las orejas pueden presentar hinchazón o hematomas.
