Cirugía De Los Párpados - Blefaroplastia
El objetivo de la Cirugía de los Párpados es normalizar la anatomía de alrededor de los ojos, para conseguir una mirada luminosa y natural. Esta intervención puede realizarse aisladamente o en combinación con otras intervenciones, como el Lifting Facial, para obtener un resultado más armonioso.
Intervención. El paciente puede presentar uno, dos o los tres componentes anatómicos siguientes alterados, que pueden ser tratados con la cirugía:
• Exceso de piel de los párpados superiores y/ o inferiores.
• Engrosamiento o hipertrofia del músculo orbicular de los párpados inferiores.
• Herniación o protusión de las bolsas de grasa o compartimentos grasos de los párpados superiores y/o inferiores, que rodean el globo ocular.
En muchos casos será necesario efectuar también una cantopexia, que es una estabilización de la comisura externa (canto externo), para evitar el “ojo redondo” o la excesiva distancia entre la pupila y el párpado inferior (eschleral show). En determinadas ocasiones, también podremos efectuar una cantoplastia para conseguir unos ojos más rasgados o almendrados.
La bolsa grasa que aparece más frecuentemente en el párpado superior es la interna, que es posible extirpar a través de una pequeña incisión en la piel, cuya cicatriz resulta inaparente, o bien con la misma incisión que utilizamos para eliminar la piel sobrante del párpado superior.
En algunos casos será beneficioso efectuar, al mismo tiempo, la acentuación del surco palpebral, o la resituación de la glándula lagrimal, o la eliminación de las arrugas del entrecejo debilitando el músculo corrugador, o la cantopexia o incluso la eliminación de las bolsas grasas del párpado inferior, aprovechando la misma incisión del párpado superior.
Cuando el exceso de piel en el párpado inferior es mayor, solemos utilizar la misma vía interna transconjuntival para eliminar el exceso de las bolsas de grasa, pero usando además una pequeña incisión externa que afecta solamente a la fina capa cutánea de la piel del párpado inferior (sin seccionar ni el músculo orbicular ni el septo palpebral), cerca de la implantación de las pestañas, que permite ajustar el exceso de mayores cantidades de piel.
En lugar de utilizar el bisturí convencional, es posible utilizar el Láser de corte (no de resurfacing), para disminuir la hinchazón y los moratones que aparecen durante el post-operatorio inmediato, pero aunque se utilice el bisturí convencional, el grado de hinchazón o los hematomas (moratones) no permanecen más que unos días.
Cicatriz. Párpado superior: justo en el surco palpebral superior.
Párpado inferior: en la blefaroplastia transconjuntival No hay cicatrices visibles.
Duración intervención. 45 minutos aproximadamente.
Estudios preoperatorios. Analítica sanguínea, electrocardiograma, RX de tórax y fotografías. La foto es importante en el estudio preoperatorio, para determinar la posible asimetría preexistente, la laxitud o falta de soporte de los párpados, la capacidad de lágrima, el vector del ojo en relación al maxilar, etc..., para descartar contraindicaciones y evitar posibles complicaciones.
Anestesia. Anestesia local con sedación.
Ingreso. Sin ingreso.
Cuidados Postoperatorios. Drenaje linfático postoperatorio.
Evolución postoperatoria. Las suturas suelen ser retiradas a los 5 días, y el paciente puede hacer vida normal pasada una semana. En determinadas ocasiones, se necesitará mantener los ojos del paciente cerrados después de la intervención mediante un apósito o un “punto de Frost”, que será retirado después de unas horas o al día siguiente.
Es muy recomendable, una vez pasados unos 7 días, efectuar ligeros masajes en la zona para facilitar la acomodación de los tejidos así como el drenaje linfático manual.
Riesgos. La posibles complicaciones que pueden presentarse en la cirugía de los párpados normalmente son pasajeras, pero deben tenerse siempre en cuenta también, posibles complicaciones muy raras como el cúmulo de sangre o hematoma retrobulbar que debe ser tratado inmediatamente y que podría llegar a producir una ceguera; la excesiva retracción de la piel que podría dar lugar a un “ojo redondo” o eschleral show; la excesiva extirpación de bolsas de los párpados que podría acentuar la concavidad de la órbita dando como resultado un “ojo cadavérico”; la lesión de la musculatura que podría llegar a alterar la movilidad del globo ocular; la disminución de la capacidad de producir lágrimas que podría dar lugar a un “ojo seco”.
La mayoría de las complicaciones que puedan presentarse son evitables si se efectúa una correcta indicación quirúrgica y si se utiliza una correcta técnica, y son tratables si se actúa con celeridad en el mismo momento en que empiecen a aparecer.
