Oxigenoterapia

 

Numerosas situaciones de la vida diaria -mala alimentación, hábitos nocivos, falta de descanso, estrés, exposición prolongada y sin protección al sol, etc... pueden interferir en el aspecto de la piel y notarse una cierta atonía y falta de luminosidad que se debe en gran manera a una deficiente oxigenación. De ahí que la aplicación directa de oxígeno sobre el rostro sea, precisamente, la propuesta terapéutica más oportuna en tales casos. Este tratamiento aumentará la firmeza facial, hidratará la epidermis, eliminará toxinas, combatirá las arrugas, atenuará los daños provocados por los radicales libres y devolverá a la piel la luminosidad y vitalidad perdidas.

El oxígeno es sinónimo de vida. Sin oxígeno suficiente los niveles energéticos disminuyen, se hace imposible crear células sanas o eliminar toxinas y la situación se retroalimenta hasta que el cuerpo pierde la capacidad de autorrepararse apareciendo la enfermedad y los signos de envejecimiento prematuro. Una de las zonas del cuerpo donde antes se manifiesta la falta de oxígeno es la piel y, en concreto, la piel del rostro.


Algunos de los beneficios del oxígeno

Ayuda a reconstruir la piel aumentando su firmeza y suavizando líneas de expresión, marcas de envejecimiento y arrugas.
Eficaz para reemplazar la humedad que la piel va perdiendo y rehidratarla.
Perfecto para tratar pieles dañadas
Elimina las impurezas existentes en la superficie cutánea.
Estimula la producción de colágeno
Útil para tratar pieles acnéicas
Favorece la penetración de activos
Retrasa la aparición de los signos del envejecimiento.

 

 

 

 


I.C.M.C.E.
© 2002 - 2010 Dr. Daniel J. Rodríguez Morales de los Rios

Las Palmas de Gran Canaria Instituto Canario de Medicina y Cirugía Estética